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2 Abril 2007

el peso de la moda

revista electronica etcetera:http://www.etcetera.com.mx/pag21-27ne77.asp
Laura Islas Reyes
publicado la ultima semana de marzo
articulo
medios en general, y revistas

El peso de la moda

Laura Islas Reyes

Escribe una princesa triste: "No te ves más gorda de lo que estás. Estás más gorda de lo que te ves". Apunta otra, furiosa: "Si quieres verme llorar, dime gorda Y PUNTO. Las demás estupideces que me digan, te lo juro por mi abdomen, me importan la nada misma". Alguna más tercia: "¿Que esto me va a matar?... Pero como quiera voy a morir, ¿no? Al menos mi ataúd pesará menos".

Otras voces respaldan: "Los números de la báscula son los que deciden si fue un buen o mal día"; "Nada es gratis, la perfección duele. I want a perfect body"; "Tristemente enterrada en una capa de grasa espesa y asquerosa"; "La anorexia es mi eterna compañera, prefiero morir joven y delgada, a vivir gorda y amargada..."; "Soy especialista en destrozar espejos al ponerme delante o simplemente, no caber en ellos"; "Me gusta la comida aunque no pueda comerla, y bajar de peso". Alguien concluye con contundencia: "Quiero ser perfecta".

Todos los testimonios retomados forman parte de blogs1 en los que sus creadoras, en su mayoría mujeres jóvenes, escriben un diario detallado sobre su obsesión: perder peso, su desprecio por la comida y alcanzar "la perfección" que ven en las páginas de las revistas de moda.

Los sitios Web son tan abundantes que podrían llenarse todas las planas que forman este texto con visitarlas rápidamente. Y aunque algunos blogs van y vienen porque son "bajados" de la red, "las princesas" han ideado lugares y maneras para encontrarse.

Esta comunidad comparte sus experiencias, dietas, tips e imágenes de modelos, cantantes o actrices que dada su delgadez se han convertido en una inspiración ­thinspiration­ para sus propósitos.

Érika, una chica mexicana, escribe que superó su primer día de ayuno con "sólo café, agua y Coca Light". Aunque entre fotos de Nicole Richie, Victoria Beckham, Kate Moss y Keira Knightley se acusa a sí misma de ser "una vaca gorda, ¡¡¡¡gordísima y estúpida!!!!". La razón queda explicada en el itinerario que a continuación describe:

"Mi intake (comida) fue el siguiente:

"Desayuno: nada

"Comida: Té verde (203 cal)

"Cena: Té verde (203 cal) y una barra de Special K. Juro no volver a comerlas. Caminé dos horas y corrí una y aparte hice 150 abdominales. Aquí llegué a mi casa y me pesé y SORPRESA, ¡¡¡¡no había bajado NADA!!!! La maldita báscula no se movió nada. Y fue cuando decidí lo siguiente: una rebanada de pizza fría.

"¿Por qué lo hiciste? SOY UNA GORDA ASQUEROSA, hoy no tengo ganas de nada, tal vez lo mejor sería morirme, si no puedo estar flaca mínimo muerta."

Estos testimonios son una página más de la extensa bitácora que describe el drama de dos de los principales trastornos alimenticios: la anorexia y la bulimia, conocidas también como Ana y Mia, nombres con los que sus "princesas" suelen llamarlas, como si se tratara de un par de compañeras cariñosas a las que convocan en secreto.

La muerte de seis modelos por anorexia durante los últimos meses ha puesto la atención en este tipo de padecimientos, cuya dimensión y gravedad ha crecido exponencialmente hasta convertirlos en un problema de salud pública. Mientras, los caprichos de la moda continúan con su dictado: la belleza tiene talla cero y un peso 23% menor al que la Organización Mundial de la Salud reconoce como saludable.

El infierno de la talla cero

"En el noticiero de López Dóriga pasaron el reportaje de una chavita ke padece anorexia desde los 9 años, y bueno, ¡está muy flakita! la verdad ke envidia, eh!! le keda super holgada la talla cero!! ....definitivamente ke envidia!!...".

La chavita a la que Breetany se refiere en su blog es María Fernanda, una adolescente que desde los nueve años es anoréxica y que recientemente ingresó a un centro de tratamiento para combatir su enfermedad, para pasar, en sus palabras, "del infierno en que estaba antes, de soledad, de abandono, de decir me voy a morir" y continuar al "infierno (que es) a veces el comer. Muchas veces me despierto en la mañana y es el miedo de ponerte el pantalón y decir, híjole y si no cierra".2

De acuerdo con el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, la anorexia y la bulimia nerviosas son consideradas como enfermedades mentales, cuyo diagnóstico entraña aspectos médicos, psicológicos, psquiátricos, culturales y sociales.

En el caso de la anorexia nerviosa, la característica principal es la reducción y rechazo a la ingesta de alimentos, incluso hasta llegar al ayuno total; mientras que en la bulimia se presentan periodos de voracidad con atracones de comida, seguidos de un gran sentimiento de culpa y la ejecución de "medidas compensatorias" como inducirse el vómito o laxarse. En ambos casos, el común denominador es el miedo aterrador a ganar peso o la obsesión por perderlo.

La Guía de trastornos alimentarios de la Secretaría de Salud señala que "Una misma persona puede presentar diversos comportamientos y en muchos casos es frecuente encontrar conductas alternadamente por periodos de tiempo específicos; la mayor incorporación de agentes patógenos puede indicar el avance del padecimiento".3

Son varias las causas que provocan estos desórdenes. En opinión de Mónica Gordillo, psicóloga de la clínica Eating Disorders, "hay piezas que se van entretejiendo para que una persona lo presente y otra no. Una parte es lo psicológico, el sentimiento de inseguridad que se puede tener, lo que yo siento que valgo, y otra es la expectativa, lo que yo quiero tener, lo que quiero ser".

Además, "está lo social que es la idea que me hago de lo que los demás esperan de mí, y en lo cultural parece que está muy valorado ser delgado y tener la figura perfecta, porque se liga esta delgadez con el éxito social, profesional, personal".

Laura Elliot, psicóloga y fundadora de Eating Disorders, en su libro Anorexia y Bulimia: consejos para detectarlas y evitarlas apunta que el rompecabezas para conformar un trastorno alimenticio tiene las siguientes piezas: "mensajes de los medios, influencia familiar, imagen corporal, baja autoestima, genética, delgadez como un valor, personalidad, influencia de los amigos, traumas, separación, comentarios negativos acerca de la figura corporal, dietas, artistas como ideales".4

La edad promedio en que se presentan estas enfermedades va de los 12 a los 25 años y su mayor incidencia se alcanza de los 12 a los 17; sin embargo, el rango de edades se amplía y cada vez son más los casos de niños de nueve y diez años que padecen uno de estos trastornos.5 Una cifra que documenta lo alarmante de la situación es que 2.3% de las niñas que estudian la primaria en el DF padece algún desorden alimenticio, esto según Avalon, otro centro de tratamiento de dichos trastornos.6

Alice Sutton, nutrióloga de Eating Disorders, explica que la presencia de anorexia y bulimia en niños se debe "en parte por pertenecer a un grupo social, parte puede ser imitación de las actitudes de la mamá que le sirve al niño pechuga empanizada y ella come pechuga asada, se comienzan a estereotipar los alimentos como buenos o malos. Más la falta de autoestima, la tendencia al perfeccionismo...".

Además que no resulta sencillo para los niños convivir con el doble discurso publicitario que por una parte los invita a comer gustosos una serie de deliciosos alimentos hipercalóricos para que después, cuando adolescentes y adultos, emprendan la frenética carrera de obtener el cuerpo perfecto a partir del consumo de productos light.7

Princesas Vogue

Entre fotos de su hijo que muestra orgullosa en su blog, Loli escribe: "no entiendo por qué no bajo, se supone que la dieta de south beach te hace bajar mucho los primeros días, pero ya van cinco estrictos y no pasa nada! me estoy empezando a desesperar. (...) Bajé 12 kilos, pero me quedan 12 por bajar!!!! 10 días sin harinas, dulces, nada de fruta, poca verdura, pura proteína, me estoy por morir, tengo miedo de recaer, de la dieta pasé a comer casi nada y a pesar de morir de la ansiedad estoy más fuerte q nunca y no hay atracones, ni se me pasa por la cabeza comer".

Según una encuesta de la National Eating Disorders Association (NEDA) de Estados Unidos, 70% de las mujeres que miran una revista de modas durante tres minutos, terminan por sentirse deprimidas, culpables y/o avergonzadas. Sus cuerpos no son perfectos y lejos están de las estilizadas siluetas que modelan las costosas creaciones de célebres diseñadores.

Por su parte, un grupo de trabajo de la Universi-dad de Navarra realizó un estudio a partir del cual identificó que el alto consumo de revistas para adolescentes (con frecuencia superior a una semana) eleva al doble el riesgo de padecer anorexia o bulimia.8

Los medios influyen de varias maneras en el desarrollo de un desorden alimenticio. La imagen de las modelos, cantantes y actrices que ocupan las portadas de las revistas femeninas aparece rodeada de un halo de glamour: sus prominentes clavículas, sus piernas y caderas delgadas, el rostro afilado con pómulos muy marcados, los huesos de las costillas y columna perfectamente visibles son una inspiración para ir en busca de esa belleza ideal.

Pero las propias princesas del glamouroso paraíso de la farándula han reconocido que no hay tal. La top model Naomi Campbell dijo alguna vez que "la moda no es un cuento de hadas".

La estrella pop Jessica Simpson confesó a la revista People que "cuando era más joven intenté ser flaca. Hay tanta presión en la sociedad de hoy para tener la misma apariencia que la chica de la portada de la revista. Pero (esas fotografías) están maquilladas y tienen iluminación especial. Ella ha pasado por dos horas de arreglo de cabello y maquillaje. Eso sólo sirve para ponerles expectativas realmente altas a las muchachas jóvenes".9

En 2002, durante el programa 20/20 de la cadena ABC, la actriz Brandy Norwood de la serie Moesha confesó que solía pesarse cada cinco minutos. "Me estaba destruyendo. Pero me veía fabulosa. Y eso es lo que importaba, sabes".

Por su parte, la modelo española Nieves álvarez confesó haber padecido anorexia. "Detrás de un trastorno de la alimentación hay siempre un problema de autoaceptación e insatisfacción. Los medios de comunicación, la publicidad, te ponen en bandeja una forma de aceptación: adelgazar. La idea que te venden es que mejorando tu imagen corporal, te aceptarás ­te aceptarán­ mejor, así que dejas de comer".10

Las cifras y testimonios abruman al momento de documentar la presión por alcanzar el modelo estético propuesto por la moda y los medios: en México, 44% de las estudiantes se somete a dietas rigurosas con frecuencia, 55% de las mujeres está insatisfecha con su figura y 85% de las jóvenes desea una figura esbelta;11 en Reino Unido un sondeo reportó que 88% de las mujeres siente demasiada presión por parte de los medios para lucir "perfectas", 42% cree que su vida sería más fácil si fueran más atractivas y 91% está en desacuerdo con las imágenes de "mujeres perfectas" que aparecen en los medios.12 En España, 42% de las mujeres que tienen un peso normal y saludable se sienten gordas;13 en Canadá, 29% de las niñas entre los diez y 14 años intenta perder peso.14

Mónica Gordillo de Eating Disorders reconoce que la influencia ejercida por los medios "es una parte difícil de trabajar, porque parecería que les estamos pidiendo que renuncies a todo eso, que no te arregles y no va por ahí; se debe encontrar el equilibrio tanto en lo nutricional como en lo psicológico con una visión más crítica o independiente de cómo yo veo esas imágenes y esa información de los medios".

Otra de las formas en que los medios influyen es con la publicación de dietas milagrosas que no cuentan con alguna supervisión médica.

La nutrióloga Alice Sutton refiere que el peli-gro de éstas radica en que la mayoría se encuentran desbalanceadas nutricionalmente. "Abre cualquiera de estas revistas y encuentras la dieta de la luna, la dieta de la sopa de col, la dieta de baja cinco kilos en 12 días para la boda".

En este caso, se le pregunta a la especialista, si es recomendable que se reglamente la publicación de este tipo de dietas.

"Sí. Algo que sería muy importante en los medios sería generar una conciencia a este tipo de dietas, no promoverlas si no están avaladas por ciertas instituciones o la Secretaría de Salud, porque la chavita que lo lee y tiene riesgos de presentar un trastorno, ya se mete en este tipo de dietas y le generan desequilibrios".

Y aunque a últimas fechas los medios han aumentado su atención en este tema ­tal es el caso de los reportajes presentados en Televisa­, aún no asumen su responsabilidad al difundir y fomentar estos modelos estéticos.

El peso de la moda

Neannian cuenta una historia: "La princesa estaba inapetente esa noche. Había tirado todos sus juguetes y apartado sus prendas rosas. Había quemado cartas y fotos, tirado sus flores y todo. Muchos pre-guntaron qué le pasaba a la princesa del castillo... ¿qué le pasaba que ahora escuchaba música triste? Muchos le preguntaron por qué siempre había lágrimas en su rostro. ¿Estará enamorada nuestra princesa dijeron muchos? Por atrás de ellos la princesa se dijo enamorada no, aumenté un kilo".

La historia de los trastornos alimenticios se escribe principalmente en los últimos años, aunque ha tenido precursoras como Wallis Simpson, esposa de Eduardo VIII, quien a principios del siglo pasado diría que "una mujer nunca es demasiado flaca ni demasiado rica". En 1983, la muerte de la cantante Karen Carpenter conmovía al mundo: la intérprete se había "matado de hambre" durante siete años, a partir de ayunos y laxantes.

Ya en la década de los 90, Calvin Klein propuso en el cuerpo de Kate Moss la delgadez extrema como el ideal estético a seguir.

COMENTARIO

Las grandes ausentes en esta bitacora hacen aparicion: las revistas. En particular, las de modas. No tiene la fuerza de impacto de la television, la difusion de la prensa, la variedad de la internet o la penetracion de la radio, y sin embargo aqui estan, las revistas. En particular, en mexico tienen gran peso. Un país donde el promedio de lecturas de libros osilan entre medio libro y uno y medio, las revistas son el gran campo de la lectura. los "libros de vaquero", "libro policiaco", tienen tirajes entre 400 y 200 mil ejemplares semanales ( ver revista mexicana de comunicacion, 99, "el libro vaquero"). La gran variedad de revistas no discrimina las ventas, incluso las de contenido cultural (letras libres tiene un tiraje alrededor de 50 mil por mes). El triunfo de la industria editorial de revistas no se debe a la revista como lectura facil (basta ir un domingo a cualquier tienda para observar el enorme espectro devariedad sobreliteratura y politica), su exito recide en la accesibilidad y especializacion de temas. Son un espacio menos intimo que un libro, pero es lo mas cercano que hay. Este es el punto de enlace con el tema a tratar. El peso de la moda no tiene su origen unicamente en las revistas, pero al ser estas jueces y voz oficial su influencia es mayor.

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